top of page

Cuando no sepas a donde ir… vuelve a ti…

  • 4 may 2025
  • 3 Min. de lectura

Vi esta frase en algún post de Instagram, quizá hace un poco más de un año. Automáticamente, mi mente la reconoció como una frase positiva… tal vez una frase de cajón, típica de autoayuda… Así que la deje pasar.

 

Como suele ocurrir en redes sociales, la volví a ver un par de veces más.  Aunque me resonaba, seguía guardándola en un cajón dentro de mí.

Para continuar, esta historia, me devolveré en el tiempo.

 

Hace más o menos un año, fui consciente de cómo mi vida ha cambiado, la perdida de seres importantes en mi vida, removió miedos que tenía encapsulados y revivió heridas que aún estaban pendientes por sanar. Esto hizo que, poco a poco, me fuera perdiendo de mi. Entré tan profundamente en mi dolor que me desconecté del mundo.  Seguía siendo funcional, por supuesto. Trabajaba intensamente para mantener “lleno” mi sentido de vida y la mente ocupada para no sentir.

 

Entonces mi intuición comenzó a apagarse. Me había ido de mí. Lo que alguna vez me dio identidad parecía desvanecerse, como la niebla en los bordes del amanecer: sutil y a la vez firme. Nada volvería a ser como antes y claro… como he aprendido del budismo: Todo es imparmente.  Las emociones, los cuerpos, las relaciones, los lugares… todo cambia, nace y muere una y otra vez.

 

Estaba frente a mi propia impermanencia.  Todo se desvanecía y, a la vez, volvía a nacer. Solo que no podía verlo, estaba simplemente navegando en mis vacíos internos.

 

Ya no me quedaban más rincones por explorar dentro de mí, así que toqué fondo y lo sentí con claridad:  no quiero seguir desde este lugar. En ese vacío sabía que no iba a encontrar mi salida.

 

Entonces comencé a volver a mí, empecé a llenar los espacios, volviendo poco a poco a aquello que una vez fue tan mío y también se había desvanecido, aunque aún quedaban rastros dentro de mi:  volví a meditar con disciplina, volví a lugares nuevos y a conocer otras almas, a bailar hasta extasiar mi cuerpo de alegría, a escribir, a cantar, a pintar, a mirar mis miedos y acompañarlos sin juzgarlos… simplemente volví a mí.

 

Ya no he vuelto a ver más la frase en redes, pero hoy volvió a mí, como una pieza de un rompecabezas que encaja perfectamente en su lugar: Cuando no sepas a donde ir… Vuelve a ti.  Hoy, me sentí en mí, mi mente pudo comprenderla y mi corazón sentirla desde lo más profundo, pues eso es lo que he hecho en los últimos meses y sí que ha funcionado. La intuición ha vuelto como un susurro que se escondía debajo del miedo, regresando como el agua a su cauce, porque ella siempre ha sabido el camino.

 

En el agradecimiento a la vida y la aceptación, he encontrado un camino para volver a mí, me veo dispuesta y abierta: a recibir a soltar, a llorar y a reír, a cuestionarme y a retarme. Esto me ha permitido entender que todo tiene un sentido y aunque hoy no lo vea con claridad, sé que en algún momento uniré los puntos.  Y ahí se abrirá más espacio para solo caminar y soltar cuando sea necesario.

 

No ha sido fácil, pues mi zona de confort y mi ego preferirían que yo me quedara en ese vacío.  Pero mi alma -que siempre sabe el camino- me habló fuerte y claro, ya era hora de salir y volver a conectarme y a conectar con el mundo desde mi esencia.

 

Volver a mí, abre espacio en mi cuerpo, en mi mente y en mi alma. Me da la libertad de elegirme y saltar al vacío para seguir caminando. Me da la certeza que nada es seguro y que esto también pasará, dando paso a un nuevo comienzo.

 

Algunos ya no están para acompañarme en este camino, no solo porque ya no están en este plano físico, sino porque hemos decidido tomar caminos diferentes y desde ahí también agradezco, pues eso ha dado paso a volver a mí. El volver a mí ha implicado abrir espacio.

 

Me muevo en la impermanencia de estar conmigo, sabiendo que probablemente  la confusión regresará, pero ya no será una desconocida: será parte del camino, el camino del alma.

 

 



 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Delivering Package

Recibe el blog mensual

Terapia PSICOLOGICA

TERAPIA VIBRACIONAL

(57)3108665927

@ayana_paub

Bogotá

© 2023 by Tammy Gallaway. Proudly created with Wix.com

bottom of page